El gran reto de la despoblación rural

Recientemente la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y el INE han publicado un estudio detallado sobre la situación demográfica de los pueblos de España. Las conclusiones son alarmantes y esta palabra no es un recurso retórico. Veamos algunos datos para hacernos idea de la importancia del fenómeno:

Más de la mitad de los pueblos de España, esto es 4.955 están en serio peligro de extinción, con índices altos de defunción, por una población envejecida, y con muy escasa natalidad. La FEMP ha identificado 1.300 localidades que no pasan de 100 habitantes, nivel de población que anuncia su desaparición. En los últimos 15 años, cada mes, dos pueblos se han acercado a este escenario casi terminal y medio millar están por debajo de los 50 habitantes.

Hay que recordar que un pueblo con menos de 500 habitantes, lo tiene muy difícil para sostenerse.
A partir de ese momento los servicios a la población empiezan a derrumbarse en cascada, un pueblo con pocos habitantes difícilmente puede mantener fontaneros, albañiles, colegio, farmacia, supermercados, etc.

Además, un pueblo sin personas ocupadas en las actividades campesinas, es un pueblo donde la generación sin control de biomasa, la nula acción sobre su territorio, la falta de sostenimiento y limpieza del medio, va a convertirlo en pasto para nuevos incendios. Es el abandono del campo uno de los principales factores de los grandes incendios, por lo que los datos del estudio de la FEMP debieran alertarnos y ponernos en aviso. Es urgente que la prevención de incendios, hasta ahora gestionada por medio de infraestructuras, incorpore el desarrollo rural como un método complementario y de futuro. Los montes sin habitantes, además de ser un inquietante indicador, son depósitos garantizados para nuevos incendios y cuanto mayor sea el abandono, mayores serán los incendios. Las gentes de campo, tradicionalmente, mantenían limpios los bosques, abrían pastos que servían de cortafuegos, utilizaban la biomasa y la mantenían controlada, por eso cuando llegaba un fuego, este no se descontrolada hasta alcanzar los niveles actuales. Es obvio que esa cultura del campo y esa época han pasado, pero no podemos olvidar lo que nos puede ser útil aprender. También es cierto que hace 50 años, algunos pueblos de nuestras comarcas tenían cerca de dos mil habitantes o tres mil y ahora están por debajo de los 500.

El proyecto mosaico propone una metodología de trabajo, para la prevención de incendios que incorpora esta importante herramienta. Se puede decir que en la medida que se favorezca la ocupación agro-ganadera de los campos, se está fortaleciendo la base de la economía rural y por tanto reforzando su demografía. Hay una ecuación fácilmente deducible, donde se evidencia que ha más agro-ganadería menos biomasa, a más desarrollo del sector primario menos incendios. Un campo en mosaico es un territorio que se puede defender muy bien de los grandes incendios, pero este paisaje está humanizado, por eso en nuestra web, en su cabecera, ponemos “seamos constructores de paisajes”, sin habitantes esta labor es irrealizable.

El invierno demográfico es un grave problema de estado, que exige medidas estructurales serias, creatividad y un enfoque cultural que recupere grandes necesidades humanas olvidadas o disminuidas; la importancia del pastoreo, las cualidades de la vida campestre, la virtud del esfuerzo, las estéticas de lo fértil y la bendición de los hijos, el sentido de aprecio por la tierra y por el trabajo que se hereda y se dona a las siguientes generaciones.

Bien pensado el proyecto mosaico puede ser una herramienta para hacer atractivo y viable el retorno a nuestros pueblos y convertirse en una ayuda contra el invierno demográfico.

2 thoughts on “El gran reto de la despoblación rural

  1. Tal vez no se esté considerando algo que el movimiento alternativo rural ya hace más de treinta años ha venido planteando…..Hace falta no solamente hacer proyectos en las oficinas, sino facilitar de una forma real y práctica que las personas que optan por un estilo de vida más sencillo( simplicidad voluntaria) , y que tiene mucho que ver con un planteamiento de sostenivilidad planetaria……sean reconocidos y acogidos por la sociedad rural y sus gobernantes…….Y con esto me puedo referir a casos como el de Acebo, donde las personas que se han ido acercando he instalando en la zona, no han tenido más que obstáculos he impedimentos para su asentamiento y donde a pesar de mantener más del 50% de la población infantil , pudiendo mantener así la escuela abierta……..no ha habido más que dificultades. Tal vez el estilo neo-rural ( alpargatero, hippy …. ver foto …) no sea muy bien visto por los sectores más conservadores de la población, pero es indudable que este grupo de gentes son los que han apostado por recuperar los campos abandonados y emprender esa Vida que tiene mucho que ver con la antigua cultura rural……alejada de una sociedad de consumo….”que todo lo consume”

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