Un componente clave del proyecto Mosaico es la protección frente al fuego de los núcleos habitados donde los incendios pueden acarrear más riesgos para la población. La Junta de Extremadura ejecutará a partir de enero de 2017 la eliminación drástica de combustible en las zonas de monte público en un radio de 400 metros alrededor de todos los pueblos y alquerías donde exista riesgo.

En el futuro, tras una modificación de la Ley autonómica de Incendios de 2004, se prevé realizar actuaciones similares en terrenos particulares que así lo requieran.